Páginas

domingo, 29 de enero de 2012

Retornos

Tu insistente recurrencia,
tu pasión por fallidos retornos
me atrapan en cónica hélice
donde se alternan apatía y desasosiego
en arrítmico descenso.

Si el estar y no estar se convierten
en tu rutina de castigo,
opto por la ignorancia y el olvido,
por saltar los obstáculos
en atlética tarea de afirmación
de la soledad en búsqueda.
Con fingida solemnidad declaro
mi independencia
del imperio de tus confusiones,
aun con carente convicción en los discursos.

Si el deseo deriva en dolor crónico
y se enquista tu mal curado amor,
puede que ni el pasar de los días borre
la nostalgia de la fábula  y el cuento de hadas,
pero puede que la razón dominante
imponga su ley de la cordura.
En veredicto inapelable
los sueños son culpables
de incitación a la felicidad más engañosa.
JcS

5 comentarios:

  1. Resulta desolador empotrarse contra un muro continuamente.
    "Con fingida solemnidad declaro
    mi independencia
    del imperio de tus confusiones",
    me has dejado retratado en estos versos.
    incluso mis nostálgicos cuentos de hada se quemaron por el camino de la más engañosa felicidad.
    me ha gustado mucho.
    Un abrazo Julio.

    ResponderEliminar
  2. La felicidad por sí misma no existe. Sólo momentos alegres que, a medida que envejecemos van desapareciendo.

    Un beso o 2 #

    ResponderEliminar
  3. qué esclarecedor ese imperio de las confusiones. Su inconsistencia, su volubilidad y sus debilidades, paradójicamente, son las que nos derrotan. Un abrazo, amigo

    ResponderEliminar
  4. Esa montaña rusa en la que se ve obligado a vivir impone una linea de independencia que en el futuro sera lo único que le obsesione: la linea.
    Magnifico!!!!
    Pulgares arriba!!

    ResponderEliminar
  5. Me encanta esta entrada. Pese a ser indeciso-masoquista afiliado, casi me convences. Disfruto hozando en el lodo de mis vaivenes;)

    Saludos desde mi mazmorra

    ResponderEliminar