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domingo, 4 de marzo de 2012

Tus manos y el café

Deslizas tus manos sobre la mesa,
sorteando tazas, platos, ceniceros,
en tímida conquista del espacio
que ocupan la indecisión y la duda.
Atento yo a tus movimientos,
finjo divagar sobre libros
y misterios, sobre poetas,
teóricos y constelaciones ignotas,
alargando en demasía el derribo
de los muros de mi teatral indiferencia.

Ante el riesgo de que desistas,
consciente de mi torpe estrategia,
enmudezco, tomo tu mano
y la guío hacia mis labios
con temblores y caricias.
Me asombro entonces
de que el mundo no se detenga,
de que todos estos extraños que nos rodean
no sepan, que entre tu timidez y la mía
se ha tendido un puente de manos entrelazadas,
de nerviosas y susurradas frases de entrega.

El planeta sigue en su traslación constante,
mientras a tu sonrisa y mi sonrisa
sólo las separa 
el humo de dos cafés.
JcS

7 comentarios:

  1. Precioso, un momento para que esferas propias se detengan, mientras lo mundano es un observador poco atento.
    Pulgares arriba!!

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  2. Aunque el mundo siga su curso, para ellos se ha detenido.
    Qué poema tan hermoso Julio!

    Un beso o 2 #

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  3. a tu sonrisa y a la mia las separa una nube de humo que parece no querer irse..

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  4. Que bien has captado el momento y que bien has detenido esa maldita traslación constante en tus versos.
    Bravo Julio.

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  5. "El planeta sigue en su traslación constante,
    mientras a tu sonrisa y mi sonrisa
    sólo las separa
    el humo de dos cafés..."

    Vengo por tu casa desde la casa de Eleanor S.

    Y quedo encantado amigo, encantado de lo que me encuentro...

    Te sigo de cerca...

    Saludos y un fuerte abrazo,

    Db.

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