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domingo, 9 de junio de 2013

Adiós impuro

Es este adiós
un adiós impuro,
de esencia difrazada,
travestida, reprimida,
corrupta en su discurso. 

Es este adiós
un adiós híbrido,
"fieramente humano",
pues no respeta 
paradigmas ni modelos
y se muestra criminal
con sus engaños.

Mi cuerpo rechazado 
te seguirá acompañando
en interminables paseos,
en diálogos que esconderán
las palabras sinceras,
la verdad inexpresable.

Será mi alma quien,
herida en sereno y silencioso
tormento,
emprenderá definitiva fuga
hacia tiempos y moradas
no invadidos por tus contradicciones
y mis espejismos.

Y me verás
sonreírte y esperarte,
sin saber
que mis costillas sólo esconden
un frío hueco,
que mis ojos ya no miran
y sólo finjen recorrerte.
JcS

jueves, 11 de abril de 2013

Desorden


Por voluntad caprichosa y ciega,
contra mí mismo y tu distancia,
el suceder de los encuentros
fue sutil conjura

En porvenires que nacieron muertos,
de la soledad aventada
por miedos y carencias
hicimos rutina vacía.

Los cansados y marchitos,
que de mi boca herida
y de mi mano presta,
versos y quejidos salieron,
vomitados o cantados 
se extienden todavía,
con indiferencia de estaciones,
cada tarde o mañana.

Causa de futuribles esperanzas, 
los reflejos presentimientos,
tras someterse a racional examen,
aparecen ora
de su engañoso ímpetu
devastados y rebajados.

Y no obstante, a pesar de este lamento de sintáctico desorden, no dejo de quererte.
JcS

miércoles, 20 de febrero de 2013

Desencuentros

Tú, yo,
términos en contradicción creciente,
elementos de la suma imposible
por voluntad de la partes.

Mío, tuyo,
palabras de valor confuso
en esta premeditada lucha de posesiones,
fruto de los desapegos,
deudora de los afectos.

Ayer, hoy
o un, quizás, mañana.

De esperas y encuentros
formamos un relato
donde la incetidumbre se impone
como fin de cada capítulo,
como búsqueda de un inesperado cierre
que marque el punto de partida.

JcS

lunes, 21 de enero de 2013

Idolatría


De la gratitud serena,
que el viento transporta
desde tu silencio a mi algarabía,
engendraré el último consuelo.

El tiempo de tus olvidos
es alimento de mis recuerdos
libres ya de la infantil impaciencia. 

En mi espera de siglos,
con tu consumación en segundos,
formulé un mitológico origen,
un crepúsculo de infinitas eras,
inabarcable cosmogonía
de universos íntimos.

Una elevación hasta el Olimpo
te fue concedida
por lo secreto de mis anhelos,
por mi humanidad herida.

Tus manos sanadoras dejaron
impronta en mi epidémica memoria,
alimento para las hogueras
en inviernos de calma resistencia.
JcS



miércoles, 28 de noviembre de 2012

Cien soles eléctricos

















Bajo la sombrilla de Chéjov,
en jardines de cerezos,
las líneas desenfocadas se presentan
claras y entendibles
ante la lupa de la escena.
La ficción se convierte en la llave
del entendimiento
para los días vividos, 
para las futuras tramas.

Esta realidad confusa, madeja de caos, escrita
en garabatos de tintas múltiples,
se ordena y se muestra pura,
desnuda e intensa,
real y doliente,
bella.

De la particularidad nace la teoría,
del hecho nace la idea,
del tú nace el nosotros
para el sí o para el arrepentimiento,
para la mortificación
o para el medido éxtasis.

A la luz de cien soles
eléctricos, escondido en los diálogos
de salón,
descubro, descubres, descubrimos,
un manual
que no habla sólo de supervivencia,
que habla de una promesa
con palabras ciertas,
con silencios reveladores,
con mutis por el foro,
con aplausos finales.
JcS

lunes, 5 de noviembre de 2012

Voz muda

Para Ana, a quien siempre echaré de menos 
 

Ahora de tu silencio
haré canto de desconsuelo,
lamentación bíblica 
por las ciudades caídas.

Tus palabras,
talladas en el viento,
logran ocupar otra memoria
más allá de los días compartidos.

Las lluvias de otoño no te reconocen
pues tú cuajas primaveras
con vocacion de eternas,
mientras, mis esperanzas se congelan
en inquebrantables inviernos.

Tu voz, muda, halla reposo en mis adentros
mecida por la pena.
Tu callada lengua descifra los enigmas 
de las construciones ideales
dejándome sumido en un purgatorio de preguntas.

En las horas que me queden
inundadas de recuerdos
buscaré hallar caminos no trazados
siguiendo tu sombra
tejida de luciérnagas.


JcS